Enfermedad Renal Crónica (ERC)
Nivel orientativo de atención: Variable (de leve a moderada según el caso)El nivel indicado es orientativo. Una misma enfermedad puede evolucionar de forma diferente según la edad, el estado de salud y los síntomas del animal. Ante síntomas intensos, empeoramiento o dudas, consulta con un veterinario.

La enfermedad renal crónica (ERC) es una alteración frecuente en gatos de edad avanzada, caracterizada por la pérdida progresiva e irreversible de la capacidad funcional de los riñones. Estos órganos desempeñan funciones esenciales como la eliminación de desechos, el equilibrio de líquidos y electrolitos, y la producción de hormonas. Cuando los riñones comienzan a fallar, el organismo no puede eliminar adecuadamente toxinas ni mantener el equilibrio interno, lo que afecta a múltiples sistemas del cuerpo.
La ERC suele ser idiopática, es decir, de causa desconocida, aunque factores como la edad, la predisposición genética (especialmente en razas como el Persa), antecedentes de infecciones urinarias, tumores o exposición a sustancias tóxicas pueden aumentar el riesgo. La progresión es lenta y los síntomas pueden pasar desapercibidos hasta que la función renal está muy comprometida. Es más común en gatos mayores de 7-8 años, aunque puede aparecer antes en animales predispuestos.
A medida que avanza la enfermedad, los signos clínicos se hacen más evidentes y pueden afectar gravemente la calidad de vida del gato, por lo que un diagnóstico precoz y un manejo adecuado son fundamentales.
Síntomas
- Aumento de la sed (polidipsia)
- Aumento de la micción (poliuria)
- Pérdida de peso y de masa muscular
- Pérdida de apetito y náuseas
- Vómitos recurrentes
- Letargo y debilidad general
- Pelaje de mal aspecto y descuidado
- Mal aliento (halitosis)
- Deshidratación visible
- Úlceras orales o encías inflamadas
Tratamiento
El diagnóstico de la ERC se realiza mediante análisis de sangre y orina, además de pruebas de imagen si es necesario. El tratamiento siempre debe ser individualizado y supervisado por un veterinario. El pilar principal es una dieta renal específica, baja en proteínas y fósforo. Se pueden añadir medicamentos para controlar la presión arterial, quelantes de fósforo, suplementos de potasio y fármacos para aliviar náuseas o vómitos. La hidratación es crucial y, en algunos casos, se administran fluidos subcutáneos en casa para ayudar al gato a mantenerse estable.
Prevención
Aunque no se puede prevenir la ERC idiopática, es posible reducir riesgos promoviendo una alimentación equilibrada y de calidad, y facilitando el acceso constante a agua fresca. Es recomendable ofrecer comida húmeda y fuentes de agua para estimular la ingesta. Las revisiones veterinarias anuales, especialmente en gatos mayores, permiten detectar precozmente alteraciones renales mediante análisis de sangre y orina, mejorando las posibilidades de un manejo temprano y eficaz.
Autoría y revisión
Contenido elaborado con fuentes veterinarias y revisado editorialmente por el equipo de Zarpanet.
Última actualización: junio de 2026.
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Fuentes y referencias
- Directrices de vacunación y nutrición — WSAVA (World Small Animal Veterinary Association).
- Guías de práctica clínica — AAHA (American Animal Hospital Association).
- Sanidad animal en España — MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).
- Guías de medicina felina — GEMFE (Grupo de Especialidad en Medicina Felina de AVEPA).
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