Lipidosis Hepática Felina
Gravedad: Potencialmente grave
La lipidosis hepática felina es una enfermedad grave caracterizada por la acumulación excesiva de grasa en las células del hígado, lo que dificulta su funcionamiento normal. Suele desencadenarse cuando un gato, especialmente si es obeso o tiene sobrepeso, deja de comer de forma repentina durante varios días. Esta falta de ingesta provoca que el organismo movilice rápidamente las reservas de grasa hacia el hígado, donde no pueden ser procesadas adecuadamente, causando daño hepático y alteraciones metabólicas severas.
Aunque puede afectar a gatos de cualquier raza o edad, los gatos adultos de mediana edad y con sobrepeso son especialmente vulnerables. El riesgo aumenta en situaciones de estrés, cambios en el entorno, enfermedades concurrentes o tras cirugías. Sin un tratamiento veterinario rápido y adecuado, la evolución puede ser fatal, ya que el hígado es un órgano vital y su deterioro afecta a todo el organismo. La detección temprana y la intervención son fundamentales para mejorar el pronóstico.
Síntomas
- Anorexia prolongada (deja de comer varios días)
- Ictericia (color amarillento en piel y mucosas)
- Pérdida de peso rápida y marcada
- Vómitos frecuentes
- Letargia o apatía notable
- Salivación excesiva
- Debilidad muscular o dificultad para moverse
- Encefalopatía hepática (desorientación, cambios de comportamiento)
- Deshidratación
- Heces pálidas o diarrea
Tratamiento
El diagnóstico de la lipidosis hepática felina se basa en la evaluación clínica, análisis de sangre y, en ocasiones, ecografía o biopsia hepática. El tratamiento debe ser instaurado y supervisado por un veterinario, e incluye la restauración nutricional mediante alimentación asistida, habitualmente con sonda esofágica o nasogástrica para asegurar la ingesta adecuada. Se administran suplementos como vitaminas del grupo B y L-carnitina, además de tratamientos de soporte hepático y fluidoterapia. La hospitalización y el control estrecho son necesarios hasta la recuperación.
Prevención
Para prevenir la lipidosis hepática, es esencial evitar ayunos prolongados, especialmente en gatos con sobrepeso u obesidad. La pérdida de peso debe ser siempre gradual y controlada por un veterinario. Ante cualquier enfermedad o situación de estrés, se debe vigilar que el gato siga comiendo. En hogares con varios gatos, conviene supervisar la ingesta individual y actuar rápidamente si alguno deja de comer.
Autoría y revisión
Contenido elaborado con fuentes veterinarias y revisado editorialmente por el equipo de Zarpanet.
Última actualización: junio de 2026.
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Fuentes y referencias
- Directrices de vacunación — WSAVA (World Small Animal Veterinary Association).
- Guías de práctica clínica — AAHA (American Animal Hospital Association).
- Guías de medicina felina — GEMFE (Grupo de Especialidad en Medicina Felina de AVEPA).
- Sanidad animal en España — MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).
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