Conjuntivitis Canina
Gravedad: Generalmente leve (consultar si persiste)
La conjuntivitis canina es una inflamación de la conjuntiva, la fina membrana que recubre el interior de los párpados y la parte blanca del ojo. Es la afección ocular más habitual en los perros, y puede tener diversas causas: infecciones bacterianas o víricas, reacciones alérgicas a pólenes, polvo u otros alérgenos ambientales, irritación por cuerpos extraños, polvo, humo, productos químicos o incluso alteraciones inmunomediadas.
Cualquier perro puede desarrollar conjuntivitis, aunque los de razas con ojos prominentes (como Bulldog, Cocker Spaniel, Shih Tzu o Pug) y aquellos con pliegues faciales marcados son más vulnerables, así como los cachorros y animales con alergias oculares previas. La enfermedad suele ser leve y responde bien a tratamiento, pero si no se atiende puede complicarse o cronificarse. Reconocer los síntomas y consultar pronto al veterinario es clave para evitar molestias y proteger la visión de la mascota.
Síntomas
- Enrojecimiento visible en la parte blanca del ojo
- Lagrimeo excesivo y persistente
- Secreción ocular clara, amarilla o verdosa
- Parpadeo frecuente o dificultad para abrir el ojo
- Hinchazón de los párpados
- Rascado o frotamiento de los ojos con las patas
- Fotofobia (molestia o rechazo a la luz)
- Pelos alrededor del ojo húmedos o pegajosos
- Costras o acumulación de legañas en el borde palpebral
- Leve inflamación de la membrana conjuntival
Tratamiento
El tratamiento de la conjuntivitis canina debe ser siempre indicado por un veterinario, quien realizará un examen ocular completo y, si es necesario, pruebas para determinar la causa. Según el origen, puede prescribirse colirios antibióticos (si es bacteriana), antihistamínicos o corticoides tópicos (si es alérgica), y lavados oculares suaves con suero fisiológico. En algunos casos también se utilizan antiinflamatorios. Es fundamental no automedicar y seguir las pautas profesionales para evitar complicaciones.
Prevención
Para reducir el riesgo de conjuntivitis en perros, es importante evitar la exposición a irritantes como polvo, humo o productos químicos y proteger los ojos del viento durante paseos. Limpiar suavemente las secreciones oculares con gasas estériles y suero fisiológico ayuda a mantener la higiene. Tratar las alergias subyacentes y acudir al veterinario ante cualquier síntoma ocular contribuye a prevenir complicaciones y recaídas.
Autoría y revisión
Contenido elaborado con fuentes veterinarias y revisado editorialmente por el equipo de Zarpanet.
Última actualización: junio de 2026.
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Fuentes y referencias
- Directrices de vacunación — WSAVA (World Small Animal Veterinary Association).
- Guías de práctica clínica — AAHA (American Animal Hospital Association).
- Guías de medicina felina — GEMFE (Grupo de Especialidad en Medicina Felina de AVEPA).
- Sanidad animal en España — MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).
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