Ehrlichiosis Canina
Gravedad: Potencialmente grave
La ehrlichiosis canina es una enfermedad infecciosa grave que afecta a los perros y está causada por bacterias del género Ehrlichia, transmitidas principalmente por la picadura de garrapatas, especialmente la Rhipicephalus sanguineus. Estas bacterias invaden los glóbulos blancos, alterando el sistema inmunitario del animal y provocando una amplia variedad de signos clínicos. La enfermedad puede presentarse en tres fases: aguda, subclínica y crónica, cada una con síntomas y gravedad variables.
Los perros que viven en zonas con alta presencia de garrapatas, aquellos que pasan mucho tiempo al aire libre o que no reciben protección antiparasitaria adecuada, tienen mayor riesgo de contraer la ehrlichiosis. Aunque puede afectar a cualquier raza y edad, algunas razas como el Pastor Alemán parecen ser más susceptibles a formas graves de la enfermedad. Sin tratamiento, puede evolucionar hacia una fase crónica que compromete órganos vitales y dificulta su recuperación.
Síntomas
- Fiebre persistente o intermitente
- Pérdida de apetito
- Pérdida de peso progresiva
- Sangrado nasal espontáneo
- Presencia de hematomas o petequias en la piel o mucosas
- Inflamación de ganglios linfáticos
- Letargia o debilidad generalizada
- Anemia visible en encías pálidas
- Dolor articular o rigidez
- Ojos enrojecidos o con secreción
Tratamiento
El diagnóstico de la ehrlichiosis canina se basa en la historia clínica, la presencia de síntomas compatibles y pruebas de laboratorio como hemogramas, serologías o PCR para detectar Ehrlichia. El tratamiento debe ser siempre supervisado por un veterinario e incluye la administración de doxiciclina durante al menos 28 días. En casos de trombocitopenia severa o complicaciones inmunológicas, pueden emplearse corticosteroides bajo control profesional. Las transfusiones sanguíneas se reservan para casos de anemia grave. El seguimiento clínico y analítico es fundamental para valorar la respuesta y evitar recaídas.
Prevención
La prevención de la ehrlichiosis canina se basa en un control riguroso de las garrapatas. Se recomienda el uso regular de antiparasitarios externos mensuales adecuados, revisiones diarias del pelaje tras paseos por zonas de riesgo y la eliminación manual de garrapatas detectadas. Es importante tratar el entorno del perro para minimizar la presencia de estos parásitos y consultar al veterinario para adaptar las medidas preventivas según el estilo de vida y la zona geográfica.
Autoría y revisión
Contenido elaborado con fuentes veterinarias y revisado editorialmente por el equipo de Zarpanet.
Última actualización: junio de 2026.
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Fuentes y referencias
- Directrices de vacunación — WSAVA (World Small Animal Veterinary Association).
- Guías de práctica clínica — AAHA (American Animal Hospital Association).
- Guías de medicina felina — GEMFE (Grupo de Especialidad en Medicina Felina de AVEPA).
- Sanidad animal en España — MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).
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