Gastritis
Gravedad: leve
La gastritis es la inflamación del revestimiento del estómago. Puede ser aguda, apareciendo de forma repentina y durando poco tiempo, o crónica, desarrollándose lentamente y persistiendo. La gastritis aguda suele estar causada por la ingestión de algo inapropiado, como basura, comida en mal estado, plantas tóxicas o cuerpos extraños. También puede ser provocada por virus, parásitos o ciertos medicamentos.
La gastritis crónica puede tener causas más complejas, como enfermedades inflamatorias intestinales, alergias alimentarias, infecciones crónicas o estrés. El síntoma más característico en ambos casos es el vómito.
Síntomas
- Vómitos (pueden contener bilis, espuma o incluso sangre)
- Pérdida de apetito
- Dolor abdominal (postura encorvada)
- Letargo y decaimiento
- Deshidratación
- Salivación excesiva (náuseas)
Tratamiento
En casos de gastritis aguda leve, el tratamiento puede consistir en un ayuno de 12-24 horas seguido de una dieta blanda (pollo cocido y arroz) en pequeñas cantidades. El veterinario puede recetar protectores gástricos y antieméticos para controlar los vómitos. Si la causa es un cuerpo extraño, puede ser necesaria una endoscopia o cirugía para extraerlo. En la gastritis crónica, es fundamental diagnosticar y tratar la causa subyacente.
Prevención
La mejor prevención para la gastritis aguda es evitar que el perro ingiera alimentos o sustancias inadecuadas. Supervisar al perro en el exterior, asegurar la basura y no darle restos de comida humana son medidas importantes. Para prevenir la gastritis crónica, es importante proporcionar una dieta de alta calidad y realizar revisiones veterinarias periódicas para detectar cualquier problema de salud subyacente a tiempo.
