Gastritis
Nivel orientativo de atención: Generalmente leve (consultar si persiste)El nivel indicado es orientativo. Una misma enfermedad puede evolucionar de forma diferente según la edad, el estado de salud y los síntomas del animal. Ante síntomas intensos, empeoramiento o dudas, consulta con un veterinario.

La gastritis en perros es una inflamación del revestimiento del estómago que puede presentarse de forma aguda o crónica. En la gastritis aguda, los síntomas aparecen de manera repentina y suelen estar provocados por la ingesta de alimentos inadecuados, basura, cuerpos extraños, plantas tóxicas o determinados medicamentos. También puede desencadenarse por infecciones víricas, bacterianas o parasitarias. La gastritis crónica, en cambio, se desarrolla lentamente y puede estar relacionada con alergias alimentarias, enfermedades inflamatorias intestinales, infecciones persistentes o situaciones de estrés continuado.
Cualquier perro puede verse afectado por gastritis, aunque los animales jóvenes y curiosos, que tienden a explorar y morder objetos, presentan mayor riesgo de sufrir episodios agudos. Las razas con estómago sensible o antecedentes de intolerancias alimentarias pueden desarrollar gastritis crónica con mayor facilidad. La evolución de la enfermedad depende de la causa y de la rapidez con la que se inicie el tratamiento, siendo en la mayoría de los casos leve y con buen pronóstico si se gestiona adecuadamente. El vómito es el síntoma más frecuente, pero pueden aparecer otros signos digestivos y generales.
Síntomas
- Vómitos (a veces con bilis, espuma o sangre)
- Pérdida de apetito o rechazo a la comida
- Dolor abdominal (postura encorvada o inquietud)
- Letargo y decaimiento
- Deshidratación (mucosas secas, piel menos elástica)
- Salivación excesiva o náuseas
- Ruido o gorgoteo en el abdomen
- Lamerse los labios o tragar repetidamente
- Diarrea ocasional
- Mal aliento
Tratamiento
Ante la sospecha de gastritis, el veterinario realizará una exploración física y podrá solicitar pruebas como análisis de sangre, radiografías o ecografías para descartar complicaciones o causas subyacentes. En casos leves, se recomienda ayuno corto (12-24 horas) y, posteriormente, introducir una dieta blanda en pequeñas tomas. El veterinario puede recetar protectores gástricos, antieméticos o fluidoterapia si hay deshidratación. Si se sospecha de cuerpos extraños o gastritis crónica, puede ser necesario realizar endoscopia, cirugía o adaptar la dieta según el diagnóstico.
Prevención
Para prevenir la gastritis aguda, es fundamental evitar que el perro tenga acceso a basura, restos de comida humana y plantas tóxicas, así como supervisar sus paseos y juegos. Mantener los medicamentos fuera de su alcance y ofrecer una dieta equilibrada y adecuada para su edad y tamaño reduce riesgos. Las revisiones veterinarias periódicas permiten detectar precozmente problemas digestivos y adaptar la alimentación en perros con estómagos sensibles.
Autoría y revisión
Contenido elaborado con fuentes veterinarias y revisado editorialmente por el equipo de Zarpanet.
Última actualización: junio de 2026.
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Fuentes y referencias
- Directrices de vacunación y nutrición — WSAVA (World Small Animal Veterinary Association).
- Guías de práctica clínica — AAHA (American Animal Hospital Association).
- Sanidad animal en España — MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).
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