Enfermedad de Legg-Calvé-Perthes
Gravedad: Variable (de leve a moderada según el caso)
La enfermedad de Legg-Calvé-Perthes es una patología ortopédica que afecta a la cabeza del fémur en perros jóvenes, principalmente de razas pequeñas y toy. Se produce por una interrupción del suministro sanguíneo a la cabeza femoral, lo que provoca la muerte del tejido óseo (necrosis avascular) y su posterior colapso. Este proceso deteriora la articulación de la cadera, generando dolor y pérdida de funcionalidad progresiva en la extremidad afectada.
La causa exacta de la interrupción vascular no está completamente esclarecida, aunque se considera que hay una base genética importante, especialmente en Yorkshire Terrier, Caniche Toy, Pinscher Miniatura y otras razas similares. Los perros afectados suelen tener entre 4 y 12 meses de edad, siendo más frecuente en individuos en pleno crecimiento. Si no se trata, la enfermedad evoluciona hacia una cojera persistente, atrofia muscular y artrosis secundaria, afectando notablemente la calidad de vida del animal.
Síntomas
- Cojea de forma progresiva de una pata trasera
- Dolor evidente al manipular la cadera
- Atrofia muscular visible en el muslo afectado
- Renuencia o dificultad para caminar o correr
- Irritabilidad o cambios de comportamiento ante el dolor
- Lamido excesivo de la zona de la cadera
- Reducción de la actividad física habitual
- Inestabilidad o debilidad al ponerse de pie
- Dificultad para saltar o subir escaleras
- Postura anormal al sentarse o tumbarse
Tratamiento
El diagnóstico se basa en la combinación de la exploración clínica y la realización de radiografías de cadera, donde se aprecian los cambios óseos característicos. El tratamiento de elección suele ser la cirugía de escisión de la cabeza y cuello femoral (FHO), que elimina la parte necrótica y permite una recuperación funcional. Tras la intervención, es fundamental seguir un programa de rehabilitación física y proporcionar analgesia adecuada bajo supervisión veterinaria. El pronóstico suele ser muy favorable en la mayoría de los casos bien gestionados.
Prevención
La mejor medida preventiva es la cría responsable, evitando la reproducción de perros afectados o portadores en razas predispuestas. Los criadores deben realizar controles radiográficos precoces en cachorros susceptibles y seleccionar líneas libres de antecedentes. Para los propietarios, acudir al veterinario ante cualquier signo de cojera en cachorros pequeños es clave para un diagnóstico y manejo tempranos, minimizando la progresión y las secuelas articulares.
Autoría y revisión
Contenido elaborado con fuentes veterinarias y revisado editorialmente por el equipo de Zarpanet.
Última actualización: junio de 2026.
La información de este sitio es orientativa y no sustituye la consulta con un veterinario colegiado. Más sobre nuestro proceso editorial.
Fuentes y referencias
- Directrices de vacunación — WSAVA (World Small Animal Veterinary Association).
- Guías de práctica clínica — AAHA (American Animal Hospital Association).
- Guías de medicina felina — GEMFE (Grupo de Especialidad en Medicina Felina de AVEPA).
- Sanidad animal en España — MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).
Esta información es orientativa y no sustituye la consulta con un profesional veterinario colegiado.
