Queratoconjuntivitis Seca (Ojo Seco)
Gravedad: Variable (de leve a moderada según el caso)
La queratoconjuntivitis seca, también conocida como "ojo seco", es una enfermedad ocular crónica que afecta a perros y se caracteriza por una producción insuficiente de lágrimas. Esta deficiencia lagrimal provoca sequedad en la superficie ocular, inflamación de la conjuntiva y daños progresivos en la córnea, que pueden comprometer la visión si no se trata adecuadamente. El mecanismo principal suele ser inmunomediado, en el que el propio sistema inmunológico del perro ataca las glándulas lagrimales, aunque también pueden influir causas congénitas, infecciones, traumatismos o el uso prolongado de ciertos medicamentos.
Las razas braquicéfalas (como Bulldog, Shih Tzu o Pug) y el Cocker Spaniel presentan mayor predisposición genética a desarrollar esta enfermedad, aunque puede afectar a cualquier perro, especialmente de mediana o avanzada edad. Sin un aporte lagrimal adecuado, la superficie ocular queda desprotegida frente a irritantes y microorganismos, favoreciendo las infecciones y lesiones recurrentes. La evolución suele ser crónica y progresiva, por lo que la identificación precoz y el tratamiento continuado son fundamentales para preservar la salud ocular y la calidad de vida del animal.
Síntomas
- Ojos enrojecidos
- Secreción ocular espesa o mucosa
- Parpadeo frecuente o blefaroespasmo
- Córnea opaca o con manchas
- Úlceras corneales
- Conjuntivitis recurrente
- Molestia o dolor ocular evidente
- Picor o frotamiento del ojo con las patas
- Costras o acúmulo de secreciones en los párpados
- Intolerancia a la luz (fotofobia)
Tratamiento
El diagnóstico de la queratoconjuntivitis seca se realiza mediante pruebas específicas, como el test de Schirmer, que mide la producción lagrimal. El tratamiento debe ser siempre individualizado y supervisado por un veterinario. Normalmente incluye la aplicación de inmunomoduladores tópicos como ciclosporina o tacrolimus para estimular la producción de lágrimas, junto con lágrimas artificiales para mantener la hidratación ocular. En casos de infección secundaria, se pueden indicar antibióticos tópicos. Si la enfermedad no responde al tratamiento médico, puede valorarse la cirugía de transposición del conducto parotídeo.
Prevención
Aunque no existe una prevención absoluta para la queratoconjuntivitis seca, es fundamental realizar revisiones oftalmológicas periódicas en perros de razas predispuestas o de edad avanzada. El diagnóstico precoz mediante el test de Schirmer permite iniciar el tratamiento antes de que se produzcan daños severos. Se recomienda evitar el uso de medicamentos que puedan reducir la producción lagrimal y mantener una higiene ocular adecuada, consultando siempre al veterinario ante cualquier síntoma sospechoso.
Autoría y revisión
Contenido elaborado con fuentes veterinarias y revisado editorialmente por el equipo de Zarpanet.
Última actualización: junio de 2026.
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Fuentes y referencias
- Directrices de vacunación — WSAVA (World Small Animal Veterinary Association).
- Guías de práctica clínica — AAHA (American Animal Hospital Association).
- Guías de medicina felina — GEMFE (Grupo de Especialidad en Medicina Felina de AVEPA).
- Sanidad animal en España — MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación).
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