Myanmar (Birmania)Tamaño: MedianoPeso: 4-6 kgEsperanza de vida: 10-17 años
El Burmés es un gato de belleza exótica con un cuerpo compacto pero sorprendentemente pesado para su tamaño, lo que le ha valido el apodo de 'ladrillo envuelto en seda'. Su pelaje es corto, satinado y pegado al cuerpo con un brillo que parece pulido, en tonos que van desde el sable oscuro hasta el champán, azul y platino. Sus ojos son grandes, redondos y de un color dorado intenso que hipnotiza. Su expresión es dulce e inquisitiva, siempre buscando la interacción humana.
Temperamento: Cariñoso, sociable, juguetón y vocal
Historia y orígenes
El Burmés moderno desciende de una gata llamada Wong Mau, traída de Myanmar (antigua Birmania) a San Francisco en 1930 por el Dr. Joseph Thompson. Wong Mau fue cruzada con un Siamés llamado Tai Mau, y los gatitos resultantes revelaron que era un híbrido natural Burmés-Siamés. Los criadores seleccionaron los ejemplares más oscuros para establecer la raza. CFA reconoció al Burmés en 1936. Existen dos líneas: la americana (más redondeada) y la europea (más angular).
Cuidados diarios
El Burmés es un gato que necesita compañía constante y no tolera bien la soledad. Es ideal tener dos Burmeses o un compañero felino para que no sufra cuando la familia esté fuera. Su pelaje satinado apenas necesita mantenimiento, bastando un cepillado semanal o incluso pasar un paño de gamuza para mantener su brillo. Es activo y juguetón hasta bien entrada la vejez. Conviene vigilar su peso ya que su estructura compacta puede disimular kilos de más. Son propensos a diabetes y gingivitis.
Alimentación recomendada
El Burmés tiende a ser glotón, por lo que el control de raciones es esencial para evitar la obesidad, especialmente dado su riesgo elevado de diabetes. Su dieta debe ser alta en proteína animal y baja en carbohidratos. Se recomienda pienso premium específico para razas propensas a problemas metabólicos. Las comidas deben ser regulares y medidas, evitando la alimentación libre. La comida húmeda ayuda a mantener una buena hidratación. Los snacks deben ser mínimos y saludables.
Educación y adiestramiento
El Burmés es extraordinariamente social y comunicativo, características que facilitan enormemente su entrenamiento. Aprende trucos con facilidad y disfruta de la interacción que el entrenamiento proporciona. Es vocal pero con una voz más suave que el Siamés, y utiliza su repertorio de sonidos para comunicarse claramente. Puede aprender a buscar objetos, dar la pata y responder a comandos verbales. Su naturaleza confiada lo hace adaptable a viajes y nuevas situaciones con la socialización adecuada.