Reino UnidoTamaño: MedianoPeso: 3-6 kgEsperanza de vida: 12-18 años
El Burmilla nació del cruce accidental entre un Burmés y un Chinchilla Persa, heredando lo mejor de ambos mundos. Su pelaje corto o semilargo es plateado con un efecto tipped o shaded que le da un brillo etéreo, como si estuviera ligeramente espolvoreado de plata. Su cuerpo es de tamaño medio, musculoso pero elegante. Sus ojos son grandes, expresivos y delineados naturalmente como si llevara maquillaje, en tonos verdes que van desde el chartreuse hasta el esmeralda.
Temperamento: Sociable, juguetón, gentil e inteligente
Historia y orígenes
El Burmilla nació por accidente en 1981 en Londres cuando un Persa Chinchilla plateado llamado Jemari Sanquist escapó y se cruzó con una Burmesa lila llamada Bambino Lilac Fabergé, propiedad de la baronesa Miranda von Kirchberg. Los gatitos resultantes eran tan hermosos que se decidió crear una raza nueva. El programa de cría fue establecido por Charles y Theresa Clarke. GCCF reconoció la raza en 1997 y FIFe en 2008.
Cuidados diarios
El Burmilla es un gato de mantenimiento moderado. Su pelaje necesita cepillado dos veces por semana para mantener su brillo plateado. Es un gato sociable y juguetón que necesita interacción diaria pero también sabe entretenerse solo. Disfruta de juguetes y alturas para trepar. Es adaptable a diferentes estilos de vida y convive bien con niños y otros animales. Su salud es generalmente buena, aunque puede heredar tendencia a enfermedad renal poliquística del lado Persa.
Alimentación recomendada
La alimentación del Burmilla debe ser equilibrada con proteína animal de calidad. Sus necesidades calóricas son moderadas acorde a su tamaño medio y actividad regular. Un pienso premium es la base ideal, complementado con comida húmeda para asegurar hidratación. Los ácidos grasos omega contribuyen a mantener el brillo plateado de su pelaje. Las raciones deben controlarse para evitar sobrepeso. Es un comedor moderado que no suele ser caprichoso con la comida.
Educación y adiestramiento
El Burmilla hereda la inteligencia del Burmés y la calma del Persa, creando un gato equilibrado y relativamente fácil de entrenar. Aprende las normas del hogar sin dificultad y responde bien al refuerzo positivo. Disfruta de juegos interactivos y puede aprender trucos sencillos. Su naturaleza gentil y sociable lo hace ideal para familias que buscan un compañero cariñoso sin las demandas extremas de razas más activas. Es adaptable y acepta bien los cambios en la rutina.