Estados Unidos/Reino UnidoTamaño: MedianoPeso: 4-6 kgEsperanza de vida: 9-15 años
El Himalayo es un gato de tamaño mediano, compacto y robusto, con una estructura ósea sólida y musculatura marcada. Su pelaje es largo, denso y lujoso, de textura sedosa, con el característico patrón pointed: el cuerpo es claro y las extremidades (cara, orejas, patas y cola) presentan tonos más oscuros, que pueden ser chocolate, azul, lila, crema o rojo. Sus ojos son grandes, redondeados y de un azul intenso, mientras que la cabeza es ancha, con cara chata, nariz corta y mejillas prominentes. Ideal para familias tranquilas, personas mayores o quienes buscan un compañero calmado y cariñoso.
Temperamento: Afectuoso, tranquilo y extremadamente dócil en el hogar.
Características de la raza
✂️ Tipo de pelo
Largo y sedoso
⚡ Nivel de energía
Bajo
🏃 Ejercicio diario
Mínimo
🎓 Adiestramiento
Moderada
🧹 Nivel de muda
Muy alto
✂️ Necesidad de aseo
Muy alto
🔊 Tendencia a ladrar
Bajo
👦 Con niños
Excelente
🐾 Con otras mascotas
Buena
Historia y orígenes
El Himalayo se desarrolló en la década de 1930 en Estados Unidos y Reino Unido, fruto de un cruce deliberado entre Persas y Siameses para obtener un gato de pelo largo con el patrón de color pointed. El primer ejemplar reconocido nació en 1935, llamado Newton’s Debutante, fruto de investigaciones genéticas en Harvard. Durante los años 50, criadores estadounidenses y británicos perfeccionaron la raza, seleccionando ejemplares con el pelaje y la estructura del Persa y los colores del Siamés. En 1957 fue reconocido oficialmente por la CFA, aunque algunas asociaciones lo clasifican como una variedad del Persa y otras como raza independiente. Su nombre hace referencia al conejo Himalayo, que comparte su singular patrón de color.
Cuidados diarios
El Himalayo requiere una rutina de aseo exigente: su manto largo y espeso debe cepillarse a diario con un peine metálico de púas largas para evitar nudos y prevenir la formación de bolas de pelo. La zona facial, especialmente en los ejemplares braquicéfalos, necesita limpieza diaria de los pliegues y del lagrimeo ocular, habitual por la forma de su cráneo. Es sensible al calor y no tolera bien ambientes calurosos, por lo que en verano debe permanecer en espacios frescos y ventilados. Hay que vigilar especialmente la aparición de enfermedad renal poliquística (PKD), problemas respiratorios y oculares, y acudir al veterinario ante cualquier síntoma de dificultad respiratoria o lagrimeo excesivo.
Alimentación recomendada
El Himalayo tiene tendencia al sobrepeso debido a su bajo nivel de actividad, por lo que necesita una dieta controlada en calorías y grasas. Es recomendable ofrecerle pienso específico para gatos braquicéfalos, con croquetas adaptadas a su mandíbula corta, que faciliten la ingesta y eviten problemas dentales. La inclusión de ácidos grasos omega 3 y 6 ayuda a mantener el brillo y la salud de su pelaje. Dada su predisposición a problemas renales, conviene fomentar la hidratación con comida húmeda de calidad y agua fresca constante. Se debe evitar el exceso de carbohidratos y alimentos que puedan provocar digestiones pesadas.
Educación y adiestramiento
El Himalayo es receptivo al aprendizaje de rutinas básicas y responde bien al refuerzo positivo, pero su carácter calmado y poco juguetón hace que no destaque en adiestramiento avanzado. Suele aprender rápidamente el uso del arenero y del rascador si se le enseña desde pequeño. Es fundamental acostumbrarle al cepillado y la manipulación facial desde cachorro para evitar futuros rechazos. No requiere un dueño experimentado, pero sí alguien paciente y constante en la rutina diaria. No es un gato propenso a travesuras ni a comportamientos destructivos, y prefiere la tranquilidad y la rutina.