AfganistánTamaño: GrandePeso: 23-27 kgEsperanza de vida: 12-14 años
El Lebrel Afgano es la aristocracia canina personificada, un perro de belleza exótica y majestuosa que parece sacado de un cuadro renacentista. De constitución esbelta pero poderosa, con caderas prominentes que le permiten velocidades asombrosas, combina gracia de modelo con potencia atlética. Su rasgo más espectacular es su pelaje largo, sedoso y fluido que cae como un manto de seda. Su cabeza refinada con ojos almendrados y expresión distante corona un cuello largo y elegante.
Temperamento: Digno, independiente, distante y cariñoso
Historia y orígenes
El Lebrel Afgano es una de las razas más antiguas del mundo, con orígenes que se remontan a miles de años en las montañas de Afganistán. Los nómadas afganos lo utilizaban para cazar leopardos, gacelas y liebres en terrenos montañosos. Su espectacular pelaje largo se desarrolló como protección contra las temperaturas extremas del clima de alta montaña. Fue traído a Inglaterra a principios del siglo XX por oficiales del ejército británico. Zeppo Marx, de los Hermanos Marx, fue uno de los primeros criadores en Estados Unidos. Pablo Picasso tenía un Lebrel Afgano llamado Kaboul que inspiró algunas de sus obras.
Cuidados diarios
El Lebrel Afgano requiere un compromiso enorme con su pelaje: cepillado diario profundo de al menos 30 minutos para evitar enredos en su pelo largo y sedoso. Los baños semanales con acondicionador son recomendables. Necesita ejercicio intenso con carreras libres en espacios vallados. Es propenso a cataratas, displasia de cadera y alergias. Su sensibilidad a la anestesia, común en lebreles, debe comunicarse al veterinario. La higiene dental y el cuidado de orejas son rutinas esenciales.
Alimentación recomendada
El Lebrel Afgano necesita un pienso de calidad para razas grandes. Se recomiendan entre 250 y 350 gramos diarios repartidos en dos tomas. Su constitución esbelta no debe confundirse con delgadez enfermiza; debe estar delgado pero musculoso. Los ácidos grasos omega son imprescindibles para mantener su pelo espectacular. La alimentación debe adaptarse a su nivel de actividad, aumentando en periodos de mayor ejercicio.
Educación y adiestramiento
El Lebrel Afgano es inteligente pero extremadamente independiente, lo que lo convierte en uno de los perros más difíciles de adiestrar. Ocupa el último puesto en el ranking de obediencia de Stanley Coren, no por falta de inteligencia sino por su total falta de interés en obedecer órdenes que considera innecesarias. Las sesiones deben ser muy cortas, variadas y basadas en motivación positiva. La socialización temprana es importante. El recall es prácticamente imposible de perfeccionar; necesita espacios vallados para correr.