SuizaTamaño: GigantePeso: 64-120 kgEsperanza de vida: 8-10 años
El San Bernardo es un gigante bonachón, uno de los perros más grandes del mundo, famoso por sus legendarios rescates en los Alpes suizos. Con un peso que puede superar los 100 kg, su constitución masiva esconde un corazón igualmente enorme. Su cabeza imponente, con expresión amable y algo melancólica, está marcada por pliegues faciales y la típica máscara oscura. Existe en dos variedades de pelo, corto y largo, ambas con el pelaje blanco y rojo emblemático.
Temperamento: Tranquilo, paciente, cariñoso y vigilante
Historia y orígenes
El San Bernardo fue criado por los monjes del Hospicio del Gran San Bernardo en los Alpes suizos desde el siglo XVII como perro de rescate en la nieve. El ejemplar más famoso, Barry, salvó más de 40 vidas entre 1800 y 1812, convirtiéndose en leyenda. Los monjes seleccionaron perros de gran tamaño con un olfato excepcional capaz de detectar víctimas enterradas bajo avalanchas. El barrilete de brandy en el cuello es más mito que realidad, popularizado por pinturas del siglo XIX. La raza fue reconocida oficialmente en 1880 y hoy es el perro nacional de Suiza.
Cuidados diarios
El San Bernardo necesita espacio amplio y ejercicio moderado: paseos diarios de 30-45 minutos evitando el calor intenso al que es muy sensible. Su crecimiento rápido exige vigilancia especial en la etapa de cachorro para no sobrecargar articulaciones. Los pliegues faciales deben limpiarse diariamente y el babeo abundante requiere limpieza constante. Es propenso a displasia, torsión gástrica y problemas cardíacos. El pelaje necesita cepillado frecuente, especialmente la variedad de pelo largo.
Alimentación recomendada
El San Bernardo necesita un alimento premium para razas gigantes con proteínas controladas durante el crecimiento para evitar problemas óseos. Se recomiendan entre 500 y 800 gramos diarios repartidos en dos o tres tomas para prevenir torsión gástrica. Los cachorros deben alimentarse con pienso específico para razas gigantes que controle la velocidad de crecimiento. Los comederos elevados son imprescindibles. Nunca debe ejercitarse tras las comidas.
Educación y adiestramiento
El San Bernardo es dócil y deseoso de agradar, aunque su tamaño requiere que el adiestramiento comience desde cachorro, antes de que sea imposible de manejar físicamente. El refuerzo positivo funciona muy bien con esta raza sensible. La socialización temprana es vital para que acepte visitantes y otros animales. Las sesiones deben ser cortas y motivadoras. Es importante enseñarle a caminar correctamente con correa desde muy joven. Su naturaleza tranquila facilita el proceso.
Enfermedades comunes
Displasia de cadera y codoTorsión gástricaOsteosarcoma